No sé si será bueno o malo, qué se yo. Siempre fui una piba sutil.
Vuelvo a decir... qué se yo.
Siempre soñando. Y, dios, como odio la palabra "soñar". ¿Se dan cuenta que es re cursi? Es una palabra que siempre me suena como a fantasía.
No me estoy explicando bien; siento que es una palabra que me burla, que nos dice algo así "Ey! Sí, sí, vos, soña tranquila eh que ya va a llegar (jajaja!) vos metele tranqui eh"
Pesimista? Un poco.
No es que no tenga mis propios sueños. Siempre quise viajar por el mundo y vivir de cantar y hacer música o también siempre quise tener una habitación enorme llena de libros, todos los libros que existan, todos los que pueda tener, o también me paso eso de soñar que me vas a buscar cuando llego de algún lado y me esperas con una sonrisa y me miras con cara de pelotudo y yo te miro con cara de pelotuda, y ahí mismo, listo, nos volvemos dos pelotudos y nuestras miradas se cruzan y...
Acá está la vocesita "Ey! sí, sí Biru, soña tranquila eh, va a pasar, va a pasar"
Es como un constante electroshock de realidad. Burlándome
Y ahora también viene la parte en la que vuelvo a decir qué-se-yo.
Lo que sé es que un amigo me va a cagar a pedos cuando lea esto. Un audaz soñador sí sí.
Aunque me encanta, me encanta soñar.
Amo soñar.
En definitiva, después de pensar y pensar, y volverme loca, sé que es lo que me mantiene cuerda.
O loca.
Ahora que releo los dos últimos renglones... qué paradójico todo.
Y eso que una vez alguien me dijo (en modo súper queja, no halago) que soy inamovible.
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